Desde finales de enero de 2026, diversas zonas del centro del país han sufrido consecuencias severas derivadas de inundaciones, vientos intensos y precipitaciones persistentes, que provocaron daños relevantes en infraestructuras públicas, viviendas y actividades económicas. Las interrupciones en carreteras estratégicas, el riesgo de desbordamiento de presas y la evacuación preventiva de poblaciones reflejan la dimensión de la situación vivida.
Ante este contexto, el Gobierno portugués declaró la situación de calamidad en numerosos municipios, activando mecanismos excepcionales de intervención y prolongando su vigencia con el objetivo de garantizar una respuesta eficaz y continuada a la población afectada.
Entre las medidas de apoyo dirigidas a las personas y a las familias, destacan:
- Ayudas directas para la recuperación de viviendas, destinadas a la reparación, reconstrucción o realojamiento temporal, previa evaluación técnica de los daños;
- Prestaciones sociales extraordinarias para familias en situación de vulnerabilidad económica o con pérdida significativa de ingresos;
- Prórrogas y moratorias fiscales, con ampliación de los plazos para el cumplimiento de obligaciones tributarias sin aplicación de sanciones o recargos.
En lo que respecta a las empresas, trabajadores autónomos y sectores económicos, se implementaron medidas específicas como:
- Líneas de crédito de emergencia, orientadas a reforzar la liquidez y apoyar inversiones de reconstrucción;
- Exenciones temporales de cotizaciones a la Seguridad Social y acceso a regímenes laborales excepcionales para empresas con actividad afectada;
- Moratorias de créditos bancarios, incluyendo préstamos hipotecarios y financiación empresarial, con suspensión temporal de pagos;
- Aplazamientos fiscales automáticos, diseñados para aliviar la presión financiera inmediata sobre empresas y contribuyentes.
Adicionalmente, se adoptaron procedimientos simplificados para el pago rápido de ayudas de menor cuantía destinadas a reparaciones urgentes, así como medidas destinadas a facilitar la movilidad en las zonas afectadas, contribuyendo a la normalización progresiva de la actividad económica y social.
Estas iniciativas forman parte de un paquete global de apoyo financiero orientado a promover la recuperación económica, reforzar la cohesión social y garantizar la reconstrucción sostenible de los territorios más perjudicados.
Conclusión
La respuesta del Estado portugués ante la situación de calamidad en el centro del país se caracteriza por un enfoque integral que combina ayudas directas a la población, medidas fiscales excepcionales y instrumentos de apoyo financiero a las empresas. Este conjunto de actuaciones resulta fundamental para mitigar los impactos inmediatos y crear condiciones favorables para la recuperación a medio y largo plazo.
La correcta aplicación de estas medidas exige un acompañamiento técnico riguroso y un seguimiento continuo, de forma que los beneficiarios puedan acceder de manera efectiva a los apoyos disponibles y cumplir adecuadamente con sus obligaciones legales durante el período de excepción.
Cómo Puede Ayudar Nominaurea
Nominaurea ofrece un apoyo especializado a empresas, profesionales y particulares afectados por la situación de calamidad, destacando en áreas como:
- Asesoramiento fiscal y contable en la aplicación de moratorias, aplazamientos y beneficios extraordinarios;
- Apoyo en la preparación y gestión de solicitudes de ayudas públicas y líneas de financiación, garantizando el cumplimiento de los requisitos legales;
- Acompañamiento estratégico en procesos de recuperación financiera, planificación de tesorería y reorganización contable.
Con una visión práctica y orientada a resultados, Nominaurea se posiciona como un socio de confianza para afrontar contextos de crisis y apoyar la estabilidad y continuidad de los negocios.
